Hace muy poco tiempo, se generó en el ambiente de la E2.0, un interesante debate entre dos destacados académicos con dos posturas radicalmente distintas. En una esquina, Andrew McAfee, profesor asociado de Harvard Business School y creador del concepto Enterprise 2.0, y en el otro rincón, Tom Davenport, consultor y experto en Gestión del Conocimiento.
El round comenzó cuando Davenport en un su blog publicó “Why Enterprise 2.0 Won’t Transform Organizations” en donde critica el rol de las nuevas herramientas de colaboración social y su real capacidad de transformación en las empresas (lectura recomendada). Esta postura, es muy interesante, dado que a pesar de darle demasiada importancia a la labor de la tecnología como efecto de cambio, se asemeja a la opinión general de muchos detractores de la Web2.0.

Traduzco un estracto del post de Davenport, para la comunidad en español:

“La ausencia de tecnologías de participación en el pasado, no es la única razón por la cual las organizaciones son jerárquicas. Los software Enterprise 2.0 y el Internet no harán que las jerarquías y políticas organizacionales desaparezcan. Estas no harán que las ideas surgidas de los trabajadores sean más influyentes que las de los gerentes. La mayoría de las barreras que evitan que el conocimiento fluya libremente en las organizaciones (diferencias de poder, pérdida de confianza, escasez de incentivos, culturas de poca colaboración, y las actuales ocupaciones de los empleados a nivel general ) no serán dirigidas o sustancialmente transformadas por la tecnología solamente. Para que un grupo de tecnologías puedan lograr tales cambios, éstas tendrían que ser mágicas, y las herramientas E2.0 están un poco escasas de magia”

McAfee, en “I STILL Agree with Tom. And yet…” no dudó en responder el planteamiento de Davenport, pero lejos de contradecirlo, estuvo de acuerdo en varios puntos críticos que plantean las dudas acerca de la implementación de la E2.0. Sin embargo, el mismo McAfee responde:

“Tom está en lo cierto al decir que estas plataformas no transformarán por sí mismas a las existentes jerarquías, políticas y atareadas empresas en un conjunto de creación continua de conocimiento igualitario y de innovación bottom-up (de las líneas operativas hacia las líneas ejecutivas en la jerarquía). Lo que estas SÍ harán, yo creo, es darles a los ejecutivos que desean más lateralismo, igualdad, retroalimentación de los empleados, generación de ideas, autoorganización e inteligencia colectiva, una nueva y sin precedente alguna, oportunidad para obtenerlo”

Es decir, lo importante es el nuevo escenario que se crea para generar las instancias de colaboración, y no tanto qué tecnologías utilizar o cómo implementarlas.

Pues bien, un nuevo capítulo de este interesante debate, ocurrió ayer en el marco de la “Enterprise 2.0: Collaborative Technologies Conference” en donde se reunió a ambos expertos, para comentar las diferencias. Este debate, afortunadamente fue grabado en video y publicado, en donde se aprecian las opiniones de cada uno.

En un post futuro intentaré resumir las principales ideas de las posturas, en mi opinión, bastante importantes para la evangelización del concepto en las empresas, para tenerlas en consideración.

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